viernes, 4 de marzo de 2011

EL VIEJO ENCANTO DEL OLVIDO

Recordaba a Luis Buñuel con su película El dulce encanto de la burguesía, y algunas de aquellas imágenes me sugirió este título donde se mezcla la realidad y la ficción. Vivir en estos dos mundos es fascinante. Tan fascinante como la profunda tristeza que nos embargó a muchos el martes 21 de este febrero y sus cincuenta soles.
No siempre la imagen es agridulce o tragicómica. A veces recibimos una dosis de alegría como el agradecimiento de Pilar y parte de su diario, en especial aquel que La Pacífico le dio una cama de apoyo donde su esposo pudo  acompañarla una semana más…¡Bien por ella!
No sé si ustedes se han percatado que cerca al marcador hay una lucecita y un diminuto sonido que marca la presencia de un ser humano. Pero pocos han observado que el reloj que te dice “acceso correcto” o “ intente de nuevo” tiene un dispositivo especial y poderoso que te escucha o te lee la mente cuando lees la relación de los cumpleaños del mes. No todos dicen lo mismo, incluso- para ser francos- algunos o algunas no se toman la molestia de leerlo. Sin embargo, cuando leemos los cumpleaños del mes, la máquina adquirida por nuestro jefe de un viejo anticuario chino de la Calle Capón, registra una serie de expresiones como esta que dijo una profesora “Hoy es su cumpleaños. Si éste cree que lo voy a saludar, que siga esperando porque no lo voy a hacer. Cuando fue mi cumpleaños, ni siquiera se acordó “…¿ Fue una venganza u obró como debe ser?
Otra persona , se puso los lentes y al leer que fulano cumplía años al día siguiente, manifestó “ Menos mal que no lo voy a saludar porque no me cae. Mis amigas lo van a hacer, pero yo me voy a hacer la loca”. Alguien comenta “Ya se acerca su cumpleaños y no sé qué regalarle”…Salúdala, por lo menos. No te escondas…Algunos distraídos preguntan quién es ella y la respuesta es contundente. Tu compañera de trabajo.
Sin duda hay opiniones desagradables, preocupantes, frías, ingenuas y cálidas. Hay personas que cuando no se acuerdan de ellas, sufren, se sienten mal, se sienten tristes. Aquéllas que cumplieron el sábado o domingo son las más olvidadas. Las personas más allegadas son mencionadas en el auditorio. Las que tienen perfil bajo…bien gracias.
En este mes han cumplido años profesores y profesoras como  Liliana que más se desenvuelve en la Primaria y entre las Marimbas de la Fe (de todo tamaño). También mencionamos a Renée profesora de Comunicación a Jaime Jallo, el artista del dibujo. Yo lo felicité al día siguiente, y él me contestó: “Fue ayer”. Un cariño especial para Sandrita que cumplió años el domingo. Ella es la profesora de teatro. Igualmente un abrazo para Chicho (profesor Luis Sánchez). Estos dos últimos cumplieron años el sábado(Chicho) y el domingo(Sandrita). Me siento orgulloso de ser su amigo y les deseo un excelente año 2011. También para los profesores profesoras que cumplen años en este mes y los que vienen. Espero que no nos olvidemos de ellos y recuerden que la máquina registra sus opiniones y pensamientos sobre todo cuando no son muy agradables.

miércoles, 16 de febrero de 2011

EL PARAÍSO DE LAS FLORES

El día de la amistad recibimos un regalo significativo. Una maceta con  una planta .Algunas de ellas, con flores. A mí me tocó flores con pétalos rosados y en el centro, una estrellita de un rojo intenso. La veía tan indefensa y con hambre que cuando llegué a casa, le brindé agua y sol. En la tarde, me dediqué a observarla con toda su delicadeza de estío. Ya no estaba sola. Los bonsái la acompañaban como guerreros protectores. Las otras plantitas que estaban en el balcón, parecían sonreír con la presencia de la recién llegada. El aire coqueteaba con la damita de rosa mientras los cactus silentes la miraban de soslayo. A través de la ventana transparente que daba al balcón, mis ojos se posaron en aquella muchacha vestida de rosa como si me hubieran invitado a sus dulces dieciséis. Se parecía a mi profesora de violín. Tan dulce, tan tierna. Con una mirada tímida mientras me corrige la posición del arco sobre el instrumento.
No recuerdo el momento en que me quedé dormido. Lo que pasó es que a través de mis sueños me había convertido en un enorme girasol que observaba a mis compañeras convertidas en flores. Algunas temerosas como las profesoras nuevas convertidas en vergonzosas o sensitivas como me enseñó en algunos de nuestros viajes, mi hermano Jorge Tovar. Otras bellas como las rosas. Elegantes y espinosas como la muchacha del cuento de Oscar Wilde. Yo giraba en este jardín onírico y columbraba a los jazmines, con un olor y fragancia tan exquisitos que las veía vestidas de blanco que entonaban en voz baja una futura marcha nupcial. Había más flores. Entre ellas, las buganvillas que saltaban alocadamente en la glorieta. Todas ellas vestidas de colores encendidos y le daban un matiz especial a la sinfonía pictórica de vivos colores guindas, anaranjados, fresas, rosados y lilas.
Las petunias y margaritas cuchicheaban sobre una retama que vino de Huancayo y que no se atrevía acercarse al grupo. La dalia de falda colorida, con toda la experiencia que tenía les pidió que se acercasen a la retama que se vino por el caminito de Huancayo y dejó un doncel que tanto había llorado y las lágrimas eran tantas que se convirtió en un riachuelo que según los eucaliptos del lugar, solloza cuando el viento le cuenta que la vio por estos lares. Un crisantemo que saludaba a los claveles buscaba  una azucena que le preste su libro de poemas de John Keats porque estaba enamorado de las flores de este jardín mágico, bello,  perfumado, cantarín y a veces espinoso y necesitaba un ramillete de novia porque en el Día de San Valentín, una flecha de oro le atravesó el corazón que estaba tan solo desde que vino del Japón.
El viejo álamo que oteaba desde lejos a las florecillas le dijo a un pino joven que un pajarito le había contado las tribulaciones del pobre crisantemo y que lo veía sufrir por la bellísima violeta de los alpes.
Me gustan las flores amarillas, rojas, blancas, anaranjadas. De todos los colores. Exóticas, pequeñas y grandes. Perfumadas y esquivas. Hermosas y espinosas. Todas ellas pertenecen a este jardín de ensueño poblado de donceles, faunos y silenos.

DÍAS DE ESTÍO, ORTOGRAFÍA Y PECES

El calor arrecia y me acuerdo de las canciones de mi adolescencia como aquella que cantaba Sergio Murillo, un muchacho brasileño: Domingo de sol y calor/ allá voy…/ allá voy. Sin embargo, un compositor griego, acuñó la canción “Nunca en domingo” . La temperatura ha subido unos grados más y algunas niñas han optado por el pescador. Algunos donceles también. Eso no quiere decir que acá tengamos lornas, pericos y cojinovas. El chinito Pablo nos dijo de soslayo “pero sí hay un bonito y sabe matemática”. Es posible que la corvina la tengan las personas pudientes que gustan del oro entre sus brazos y cuello. ¿A quién no le gusta los pescaditos?...No hay como la comida Marina, me dice un amigo. ¿También hay tiburones?...No sé, pregúntenle a Pepito Correa. Los escualos y cetáceos son animales de respeto. No dejen de lado la cojinova que a pesar de ser tímida, es agradable…El calor continúa y un cebiche provoca a pesar de que la gente lo escriba de mil maneras, me dice el hiperbólico Lucho Rojas. Sí es cierto y tan cierto como aquellas personas que todavía usan el “tiene que tener” y convierten el verboide gerundio en un futuro diferente, más cerca de un discurso presidencial de la estrella que de las formas correctas.
Es cierto que es una opción interesante que la palabra “currícula”, plural latina, sea desterrada y se emplee el término currículo toda vez que este vocablo tiene su plural : los currículos. Nada perdemos si le quitamos ese significado singular a esta palabreja que algunos mortales llaman “currícula”.
Por lo tanto, bien vale un cebichito, nos dice nuestro fotógrafo profesional, Leonidas y con mucho ají. De esta manera podemos apreciar la belleza de la naturaleza con más vehemencia. ¡Vivan los pescaditos!
La comisión va a preparar el paseo, el cual “se llevará a cabo”-comenta Carola, mientras Ricardo le increpa ” ¡se realizará!” en algún lugar interesante. Sí, contestan todos los lectores y trabajadores del Colegio.

FEBRERO

El primer día, los saludos estaban a la orden del día. Alegría, emoción , nuevos profesores y profesoras. Los colores del verano daban la nota especial por esta estación que muchos aman, a pesar del calor. No todos amaban el verano. Javier Heraud, poeta peruano, escribía “Verano maldito. No sé qué hacer contigo”. Aquí en Lima, las polillas nos visitan en el estío y hambrientas y golosas atacan nuestros libros. Comprendo a Heraud, el poeta que vaticinó su muerte cuando en sus versos decía : “Yo no me río de la muerte/simplemente/ que no tengo miedo de morir/  entre pájaros y árboles”. No sé si sobra o falta alguna palabra. Pero así guardo estos versos desde hace muchos años.
Estos días transcurren con charlas, exposiciones, debates. Programación en la sala de cómputo, siempre con el apoyo de Katherine o cariñosamente “Quina”. Luego los intermedios, después, trabajo y el esperado refrigerio. Los que prefieren gastarse unos soles más salen en busca de algún restaurante que satisfaga sus expectativas gastronómicas. Otros, tradicionales. Se dirigen a la cafetería y los más sufridos, tienen que correr a la sala de refrigerio donde solo hay cuatro mesas y a formar fila y lograr sentarse en alguna silla disponible. Menos mal que los hombres comemos rápido. No se puede hacer sobremesa porque hay otras personas que necesitan usar el espacio. En verdad, el espacio es pequeño. Me parece que han reducido las mesas. No estoy seguro.
Los debates se realizan con la participación de profesoras y profesores de diferentes Áreas y niveles. Parece el Congreso. Los más fogosos son Eduardo, Aurelio, Eddy, Ýlder, Gladys,  Olga. Leidy, Zoila, Carole y otros compañeros. El profesorado disfruta de diversas maneras. Unos escuchan, otros, oyen. Algunos, agotados por el calor y el trabajo se entregan a los brazos de Morfeo. Los amantes de los juguetes y celulares, se entregan con pasión a la actividad lúdica como prueba irrefutable que la juventud existe. De todo hay en las viñas del Señor, me dice Angelito mientras observa a algunas “tías” que realizan comentarios dignos de Don Ricardo Palma o Sofocleto. Lo más interesante, me comenta Navarrito es cuando las profesoras, en plena charla, se retiran a los servicios higiénicos, nos distraen agradablemente y después de media hora, regresan por la pasarela y despiden aromas agradables a colonias, perfumes que son percibidos por sus fans. En cuanto a captar el olor, Joel nos lleva ventaja por razones obvias.
Así transcurre este febrero loco como decía Don José Eulogio Garrido, poeta peruano. El trabajo, la amistad, el amor, la esgrima verbal y la buena invitación que nos hizo el colegio el viernes 11 a través de César Náquira para disfrutar el intermedio en la cafetería del colegio y por el Día de la Amistad. A propósito de Amistad, el Equipo de Comunicación realizó la oración y dedicó este momento a sus compañeros y compañeras de trabajo. Fue un momento diferente que agradó al profesorado y quedará en el recuerdo de muchos.
Extrañamos a nuestros amigos Jorge Tovar y Chacho Sánchez. Igualmente a Jorgito Lock. Manuel León, Sdenka, Estela, Julio, Marthita y todos aquellos que dejaron cariño, amistad, respeto, y reconocimiento por parte de sus compañeros de trabajo…¡Qué Dios los bendiga!

lunes, 20 de diciembre de 2010

LA NIÑA DE LA LUZ

Danzaba la niña
Vestida de blanco
De negros caireles
Y de dulce voz.
Llevaba en su brazo
Una bella orquídea
Exótica y suave
De lila el color

Estaba radiante               
Tierna y grácil   
Sonriente, morena
Labios carmesí.               
               
La mirada triste
De la hermosa niña
Contrastaba siempre
Con su voz de miel.
                                              
¡Qué bien que bailaba!
Rítmica y lozana
Todos la sacaban
Todos, menos él.
                                              
De cielo el perfume
Frotaba la noche
En mágico paso               
Color caramelo.              
                              
¡Cómo disfrutaban!
Con ritmo y sabor
Los chicos y chicas
De la Promoción.
                                              
Los Padres felices
Y también tutores
Miraban la fiesta
Con gran calidez.

Bailaban de todo
Donceles, doncellas
Los ritmos modernos
En la pista azul.

Parece que aquella
Muchacha de blanco
Buscaba en la noche
Del cielo estrellado
Gentil caballero
Que la invite un vals.

Sonaba la orquesta
Tal vez solitaria
Dentro del palacio
De hielo y azur.

El rostro silente
De la gentil niña
Abrió sus ojitos
Brillantes y oscuros
Y una lágrima triste
 Color cristalina
De nieve y de tul.

Blanqueaba su rostro
De pronto la niña
Tomó sus crayolas
Entre sus manitas
Y dibujó el rostro
De la Promoción.

El aire aceptaba
Los trazos certeros
Juveniles, francos
De un gran corazón.

Entonces la sala
Sintió los destellos
De muchos colores
Que van a la luz.

La pobre muchacha
Vestida de blanco
De cabellos negros
Y de dulce voz.

Se convirtió sonriente
En halo de luz.

Un rayo plateado
Envolvió a la niña
Vestida de blanco
Que miraba atenta
A su Promoción.

Los chicos que fueron
A la cena excelsa
Guardaron silencio
De la noche insomne.

El guardián que cuida
Los patios oscuros
Cuenta sorprendido
Que todas las noches
La luz marfilina
De la hermana Luna
Lanza blanquecina
Un rayo de luz
Se convierte sutil
En la tierna doncella
Que baila alrededor
El Danubio azul.

LA DESPEDIDA

Primera ventana…
Muchas veces he contemplado el mundo dentro de una ventana, la ventana de mis sentimientos. Siento que habito un bosque de fantasía donde a través de las palabras se produce la creación, la ficción y la realidad. Un viernes por la mañana, después de corregir algunas pruebas, me asomé por esta primera ventana y vi que los estudiantes se dirigían con sus profesoras y profesores al coliseo del Padre Claret. Logré caminar por el pasaje  que conducía al Centro ceremonial y ya estaban sentados los chicos y chicas de la Promoción 70. Al lado de cada uno de ellas y ellos estaban unos niños y niñas de Primer Grado. Alrededor, los alumnos y alumnas de Secundaria con sus maestros maestras. Me ubiqué en una de las gradas. Me hubiera gustado estar dentro de la cancha cerca a mis alumnos y alumnas. Era solo para los tutores y tutoras. Estaban también dos personas muy queridas: Marthita y Jorge Tovar. Ellos fueron ovacionados por todos. Las lágrimas corrían por el rostro de mi amigo. Entonces, Élber se acercó para calmarlo y terminó llorando con él. Nunca había visto que quisieran tanto a un profesor como a mi amigo. Los muchachos y muchachas  se reunieron para despedirse de sus compañeros y compañeras y para reconocer junto con la Institución a los profesores que se retiraban del colegio entre ellos Jorge Lock  y Ronel Sánchez (quienes no estuvieron presentes).
No es tan fácil estar toda una vida con los niños y adolescentes y cuando la hora del  retiro está presente, hacerse el fuerte, hacer la promesa de no sollozar, pero es en vano, inevitable. Alguien decía que los hombres lloran como las mujeres porque tienen como ellas débil el alma. Dos de mis grandes amigos se abrazaban y se despedían. Yo desde esta ventana miraba en silencio, e igual que ellos, enjugaba el llanto con mi pañuelo y veía desvanecer esta primera ventana…

Segunda ventana…
Los niños abrazaban y besaban a sus hermanos mayores : Chicos y chicas de la Promoción 70. Los demás mirábamos petrificados, en silencio. Las fotografías de la Promoción despedían los flashes. Un muchacho muy serio que estaba sentado al lado de una niñita de Primer Grado, no pudo resistir que la criatura lo abrazara como si fuera la hermanita que nunca tuvo. Ni siquiera podía proferir palabra alguna. Solo las lágrimas y una mirada de agradecimiento por ese minuto de felicidad que le daba esa hermanita menor que Dios le puso en ese instante…
Tercera ventana…
Era un día de muchas emociones. Cuando anunciaron al profesor Jorge Tovar, todos ellos se pusieron de pie. El reconocimiento fue unánime y la participación de Zúñiga y Stephanie, muy acertada cuando el diálogo entre una madre y su hijo pasa por diferentes profesiones que la madre le sugiere al hijo y éste muy sutilmente le manifiesta que las propuestas por su madre no forman parte de sus objetivos sino la de ser un maestro. Igualmente otra representación en donde se siente la presencia de Jesús a través de una persona que solicita ayuda a una mujer  y la carta que Jesús le agradece por la ayuda.
Cuarta ventana…
La parte final, muy emotiva. Desde esta cuarta ventana veía a los muchachos de básquetbol que se abrazaban con pena porque sabía que su ciclo secundario se había terminado. No sé si me equivoco, pero me pareció ver a Uribe, Juancito, Reátegui,  Rivas, Cervantes y otros en aquel grupo. Las chicas  de básquetbol con Pamela, Andrea, Nadine, Johanna y otras se buscaban para abrazarse con mayor efusión que cuando celebraban una canasta. Después de la ceremonia caminaba con el profesor Ausejo y las fotos llovían. Nuestras alumnas y alumnos querían tomarse una foto con nosotros. De igual manera, regresábamos de la cafetería con la profesora Katherine y las chicas y chicos requerían de una fotografía. ¡Vaya!...nos sentíamos artistas. Una de las alumnas, con los ojos llorosos por la despedida, me dijo con una inocencia y con buena intención: “ ¿No va a ir Usted a la fiesta?...Le contesté que no, pero dentro de mí le decía que iba a estar allí y que el primer baile iba a ser con ella, como cuando un padre baila la fiesta de sus quince años . Gracias Sandy, por regalarme esas palabras y permitirme soñar. ¿ Sabes que Julio Verne cuando era pequeño quiso viajar de Polizonte en un barco italiano?...fue encontrado y él les dijo que ”De ahora en adelante viajaré a través de mi imaginación”. Cuando se escribe todo es posible. Así que allí estuve. Baile hip hop con Melissa, una salsa con Jazmín, Rock con Antonella, un vals con Fabi, reaggeton con Nicole y una marinera con Sandra Vanessa.  Me tomé un pisco souer con Boris, conversé con Zavaleta. Canté el himno al colegio con los chicos de la escolta y disfruté del baile de todos los chicos y chicas de la Promoción 70. Me sentí contento porque ustedes estaban alegres y triste porque solo queda la clausura y la nostalgia ya me cubre como las brumas de mayo en mi corazón. Siempre tendré las ventanas,    abiertas hacia ustedes. Hace un poco de frío. Cerraré las ventanas, la noche se acerca y mañana tendré una clausura…la de ustedes.

                                                                                              Eddy Gamarra
 

martes, 14 de diciembre de 2010

RUMBO A CHACLACAYO 2010

Al que madruga, Dios le ayuda, me dijo un amigo. Tomé un taxi y llegué al colegio para avanzar con la corrección de las pruebas. Las profesoras y profesores, secretarias y los chicos y chicas de servicio llegaban con buzo, short, pantalones de todos los colores, gorros, sombreros, y con alegría para el paseo de integración. Entre las personas más alegres estaban el Padre Ronel, Emilio, Pepe Novoa, Motta, Gladys, Olga, Nancy Bartra, Abantito, Jurissam, los muchachos de servicios y muchos más.
Teníamos dos carros y cada uno escogió donde podía estar más cómodo. Si bien es cierto que los profesores y profesoras ya no cantan, pero unos llevaron su periódico como el profesor Lucho Arévalo; otros, conversaban y reían: alguien dormía, Emilio corregía sus pruebas: yo leía Los cuentos de Canterbury, de Chaucer  y las encargadas de la comisión repetía caramelos, chocolates y chupetes. Todo tranquilo. Pasar de un distrito a otro, es saludable y te permite ver los lugares de mayor tránsito en nuestra capital. En primera fila estaba Katherine, Edelmira y en la parte posterior, pude ver a Ýlder, el profesor Valdez, los amigos de Servicios y tantos otros.
Cuando llegamos a la Casa de los claretianos, la mayoría buscaba el baño, otros, se tomaban fotos, se protegían con cremas de los mosquitos, vieron una especie de teatrino   pequeño que nos hacía recordar a Epidauro. Luego nos llamaron. José Navarro, pedía desayuno. Porque alguien le dijo que iban a servir desayuno. Yo, que no había desayunado, le creí.
Nos llevaron a una sala donde había muchas sillas. Un Señor vestido de anaranjado-me parece que es el profesor del curso ISO 9001: 2008-animó a que se agrupen y escuché diversos nombres entre ellos el de mi grupo “Avanzamos” También escuché “los mosqueteros”, ”Rumbo al ISO”  y otros donde estaban las profesoras de Inicial, y compañeros y compañeras de diversas especialidades y trabajo. Nos obsequiaron unos polos celestes donde había una expresión motivadora: HOY VOY A SER MEJOR QUE AYER. -I hope so- decía mi otro yo. No escuché que felicitaban a Gino por haberse encargado de la confección y entrega. Más bien, alguien comentaba que se olvidaron. Probablemente….
Tengo que ser honesto en decir que no recordaba el nombre del profesor y del equipo que apoyó el trabajo que se realizó, pero sí le agradezco que nos haya dirigido a pesar de la confusión babélica entre los presentes debido a una explicación sobre los dichosos stickers  verdes y amarillos. Yo me pregunto si en verdad valía la pena que los profesores pusieran el sticker sobre los papelotes preparados por los diversos grupos o era una estrategia para observar el grado de empatía de unos y otros. En lo que a mí concierne, no pude votar por mi grupo por las cantidades o porcentajes que se anotaron en los papelógrafos. Será que no estoy acostumbrado a ver objetivos con porcentajes que a veces me parecen absurdos. De no ser así. Nuestros amigos del ISO, lo explicarán en forma más clara. Generalmente, los papelotes que no tenían porcentajes, fueron escogidos por una mayoría.
Al margen de porcentajes y cantidades, espero que los objetivos se anoten, se analicen, se prioricen y se corrija la construcción gramatical porque observo que hay una situación latente que debemos corregir y mejorar si es que en verdad toma fuerza la expresión HOY VOY A SER MEJOR QUE AYER. Una persona de antaño deslizó esta frase entre sus coetáneos: RES NON VERBA (Hechos y no palabras). No fue hecha solo para los políticos sino para todos, en este caso,  nosotros:  desde El trabajador de la puerta hasta nuestro Padre Director. Es cierto que la calidad no se demuestra con estudio solamente sino con realización, es decir con hechos, con honestidad, con justicia, con amor. Todos debemos colaborar con ISO 9001: 2008
Otro hecho que me llamó la atención fue la votación de las chicas de Inicial quienes votaron en bloque por Inicial. Sus objetivos eran interesantes en especial aquel que incidía mucho en las relaciones laborales. Tal vez, lo hayan escrito con otras palabras, pero la traducción era la misma. Las palabras que estaban en el papelote, me hizo reflexionar sobre la unidad claretiana que hasta ahora, no la percibo en su pureza.  En verdad, no es una expresión de paporreta y tengo que decirlo hasta el cansancio: El colegio es uno solo. Para confluir en esa unidad necesitamos una primaria, secundaria e inicial y con el mismo lenguaje. A un lado el mohín intrascendente. Aprendamos a saludar, y si somos nuevos, mayor razón. Observo las buenas intenciones, el ánimo de mejorar las relaciones laborales. Las personas debemos cambiar;  en caso contrario, va a ser difícil…pero no imposible….
Hubo partidos de vóleibol por equipos. Mucha alegría y entusiasmo. El equipo ganador fue Los mosqueteros. El mejor jugador del campeonato, Daniel de SERVICIOS. Jugadoras que destacaron Katherine, Mechita, Mauricci, Gisella. Entre los hombres Mario, el Padre Ronel, Navarro y otros. El mejor Director Técnico: Jorge Díaz, de “Avanzamos”.
El árbitro-Roberto Puente- después del término del partido celebró con el equipo ganador. Gladys, la jefa de barra de Avanzamos le gritó “vendido “…
La parte final fue el concurso de baile. Destacaron Vanesa y su pareja, de Inicial y Olga con Percy, de Secundaria. Las barras alentaron a sus participantes y cuando el profesor de ISO los declaró empates hubo protestas. Me hubiera gustado ver a alguien de Primaria y Secundaria que aplauda al equipo rival y viceversa….alguna vez será.
Ya en la tarde nos regresamos contentos, cansados en silencio o conversando y durmiendo mientras el carro se deslizaba por diferentes lugares. Agradecemos al equipo ISO , a nuestras compañeras y compañeros de la Comisión, Al Padre Ronel. El almuerzo estuvo exquisito y también agradecemos  a la Comunidad de las Padres Claretianos por habernos permitido estar en aquel  hermoso lugar.