domingo, 13 de octubre de 2013

EL AVIONCITO

La mañana como todas las de esta primavera  gélida, llegué al colegio muy temprano, gracias a Chicho que me trae en su coche. Empecé a mirar mis libros que están en un estante cerca de la mesa donde trabajo y a medida que pasaban los minutos, llegaba Hilda, Ýlder, Melissa y Lisset. Después arribaban Carola, Cecilia y otros compañeros que frecuentan la Sala de profesores. De repente, suena el timbre y nos dirigimos a la capilla. La siguiente estación es el coliseo. Nos vamos  allá. Están casi todos: Inicial, Primaria y Secundaria. Empiezan las dinámicas que nos mantienen despiertos. Yo estoy un poco dormido porque me pasé casi toda la noche leyendo Juego de tronos. Sin embargo, veo a todo el personal contento. El trabajo de Abelardo y su equipo nos mantiene como el té de Chandragupta, es decir, despiertos. Escribo en primera persona plural, pero, en verdad, yo bostezaba a cada rato, no porque me aburría, sino por las razones expuestas y mi fascinación por el sueño.
Los juegos de colores nos ubicaron en diferentes grupos. Yo pertenecía al grupo marrón y había grupo de diversos colores como el azul, rojo, amarillo, verde, etc. Espero no confundirme, pero en mi grupo estaba Katherine, Jorge Díaz, Edel, Jorge Pacheco, Danny y alguien más. Nos dieron en un sobre fragmentos en hojas blancas sobre la vida del Padre Claret. Nos sentíamos un poco avergonzados  por no recordar con certeza las fechas importantes en la vida de nuestro santo patrono. Sin embargo, recursos son recursos. Ya teníamos el papelógrafo y lo doblamos en dos partes. Nos dieron un plumón y a trabajar se ha dicho. Luego de un silencio por nuestra ignorancia nos pusimos a trabajar. La tecnología no está por gusto y avanzábamos como los otros grupos y estuvimos entre los últimos al entregar los papelógrafos. Estos fueron intercambiados por otros grupos. Nos dieron el trabajo del grupo Arco iris que obtuvo la nota dieciocho. A nosotros nos pusieron dieciséis. Algo es algo dijo el gemelo de Percy.
Enseguida nos dieron los materiales para construir un reloj, mejor que los que tuvo Montesinos con el dinero del pueblo y superior a los relojes que muestra orgulloso a la prensa Jefferson Farfán. Nuestro reloj era mágico y estaba hecho con amor, coherencia, diálogo y eficiencia. De un momento a otro, empezó a caminar de acuerdo a las citas que nosotros teníamos que planificar con las personas. Las citas eran tanto en la mañana como en la noche. No tenía idea qué iba a ocurrir, pero en mi somnolencia trataba de adivinar qué estaba pasando, porque el reloj caminaba y caminaba. Cada uno tenía su reloj. Todos eran bellos y puso a la gente en movimiento. Nuestro mundo avanzaba con preguntas y respuestas. Después de un buen tiempo, terminamos y después recibimos la orden de comunicarnos con los demás a una hora señalada. Fue fabuloso porque entre las citas que iba a realizar estaban personas con quienes-en su mayoría- nunca había tenido una conversación valiosa, importante. Nuestra población en el trabajo, se convierte muchas veces indiferente o fría como las metrópolis, pero gracias al reloj mágico de Abelardo, sucedió. Yo no suelo conversar con las personas que no están tan cerca a mi entorno. Me considero un solitario, por naturaleza a quien le agrada observar el mundo, después de haber visto el mío. Agradezco a Dios que me ofreció la oportunidad de dialogar con Teresa, Zoila, Guisella, la hermana de Abelardo, Gianinna Pascua, Jorge Matta y Carola. Ellos y ellas bien se merecían un paseo en avión.
El mundo mágico continuaba y nos dieron la oportunidad taumatúrgica de crear aviones. Se hicieron los aviones más bellos que la fantasía de un niño pueda crear, pero, nunca hice aviones. Lo más probable es que haya estado leyendo cuentos de hadas que me regalaba mi padrino. A pesar de ello, me atreví a construir uno para pasear a mis contertulios y a mis amigos más cercanos. Usé mis dedos torpes y mirando a la derecha e izquierda trataba de robar alguna idea para construir este avión. Cuando era estudiante de la Universidad de Trujillo, escuché a González Viaña, escritor, quien nos comentó a un grupo de amigos que cuando estuvo en prisión, por razones políticas, en la soledad de su celda se dedicó a dibujar en la pared  rieles, después dibujó coches, al final dibujó una locomotora, la encendió, se subió a uno de los coches y se fue de la prisión.
Cuando nos pidieron que lanzáramos los avioncitos, la gran mayoría echó vuelo y se deslizaron por los diferentes espacios del gran campo de aterrizaje del Coliseo claretiano. Mi pesado avión apenas tomó vuelo y se precipitó a tierra. Cada uno/a tomaría un avión, escribiría su nombre en una de las alas  y  lo lanzaría para que continúe su vuelo. Nadie quiso tomar el mío,  sin embargo, tuve la ayuda de una excelente constructora de aviones que recibió con cariño mi avión y lo echó a volar. Este avioncito con la ayuda de Katherine y otras personas, se sintió importante y estaba orgulloso de los nombres impresos en diferentes partes de su estructura. A medida que pasaba el tiempo, había más nombres y como el avioncito tenía espacio para todos, aterrizó y me pidió que invitara a las personas comprometidas a través de su nombre. Casi todos los que pusieron sus nombres en él, subieron al avioncito, menos una persona que respondía al nombre de Anita. Investigamos entre todas las Anas y la ubicamos en Inicial. Era la
hora de partir, bendecimos a la disidente y nos elevamos y desde lo alto vimos a varios trencitos cuyos pasajeros iban felices y contentos de haber pasado una jornada de felicidad.

                                                                                          Don Lucas

miércoles, 2 de octubre de 2013

LA CONFIRMA

Así la llaman los chicos, en este caso mis muchachos y muchachas de Cuarto año de secundaria. Ellos y ellas se identifican con La Promo 74. Una manera tan coloquial de llamar a las cosas sin provocar animadversión. Sábado 28 de setiembre entre el invierno malhadado que no se quiere ir y la primavera de Botticelli que espera el cambio.
También estaban los chicos y chicas de Tercer año de Secundaria. El lugar de la ceremonia era el coliseo del Padre Claret y había que llegar temprano. Con todo el problema vehicular, muchos llegaron temprano y otros-yo estoy entre ellos- llegaron tarde.
Después de tomar el taxi, ingresé por la puerta principal y tenía , por si acaso, la tarjeta de invitación que me dio Priscila, ya que ella me invitó, además de las madres del Comité de aula de Cuarto C. El patio estaba lleno de carros y me crucé con Bazalar, el campeón de Matemática y Collin, uno de mis personajes novelescos. Ellos me saludaron y se dirigían en sentido contrario. Después de leer sus bellas composiciones, sé qué problema tenían que menos mal, lo solucionaron y me lo contaron. No lo digo, porque es como un secreto de confesión y que yo respeto.
Cuando llegué al coliseo, había mucha gente en la gradería:  las chicas y chicos de Cuarto año, estaban con sus padrinos o madrinas. Ahora que he leído sus composiciones sobre la ceremonia de la confirmación, estoy enterado que algunas madrinas y familiares de mis chicos, no regresaban de la peluquería a tiempo y también sé que algunas madrinas llegaron cuando los confirmantes o confirmandos esperaban nerviosos su presencia.
Fue tan emocionante cuando yo ingresé al coliseo, no sabía dónde sentarme y mientras avanzaba, ellos y ellas se percataron de mi presencia y me pasaban la voz. Ana Lucho fue una de las primeras, también Sebastián Alarcón y tantos otros. Cuando seguía indeciso, se presentaron ante mí Silvana y Priscila. Me Calmé y recibía el saludo de muchos padres de familia que estaban en la gradería. Después, las chicas se retiraron a sus lugares en el centro del coliseo y decidí subir a la parte más alta para observar a mis alumnas y alumnos. Si yo pudiera mencionar a todos, sería maravilloso, sin embargo, por los detalles mencionaré a algunos. Una de ellas tenía los zapatos de color azulino. Eran tan altos que cuando se le cayó de las manos unos papeles, tuvo dificultad en levantarlos. Eran como diez centímetros que había crecido Harally y que había dos posibilidades: o quitarse los zapatos para poder alcanzar el papel o pedir ayuda. Al final, realizó un gran despliegue de movimiento elástico y recogió su papel.
La mayoría de las chicas habían crecido tantos centímetros que yo a su lado me sentía como un habitante de Liliput. Lo más gracioso era verlas caminar. Sus pasos era con el temor de caerse. La mirada al suelo. No había “collette”. Estaban contentas con su cabello largo. La mayoría de las muchachas con las uñas pintadas de diferentes colores y matices. Los chicos, más serios. Algunos como Velarde llevaban el mismo corte de pelo que su padrino. Otros como Juan Valdiviezo escogieron a su profesor como padrino. Bien por Juan porque había escogido a un artista que también fue mi alumno.
Entre los padres de familia reconocí a varios de mis compañeros de trabajo como Ýlder Mendieta, Luis Valdiviezo y otros. Estaban presentes, además de nuestro Padre Director, los Padres claretianos Daniel, Ricardo y el Obispo Auxiliar de Lima Raúl Chau(espero no haberme equivocado con el cargo y con el nombre). Nuestra administradora Marina Gonzales y el Coordinador Luis Alberto Sánchez estaban en la ceremonia, también
La ceremonia fue larga y valiosa. Cuando nuestros alumnos y alumnas salieron en compañía de sus padrinos y se acercaban al Monseñor, la emoción de los chicos y chicas era intensa. Ellos y ellas me lo han contado. Se sentían otra persona, diferente, con ánimo de cambiar y eso esperamos todos. A pesar de que no veo tan bien de lejos divisé a Emi Nako, Angela Torres, Luciano Gárate, Pedro Quispe, Miguelito Quispe, Romina Ticona, Luciana Gonzales, María de Fátima Silva-Santisteban, Marianita Tello, Rocío Chapilliquén, María Jimena Chumpitaz y muchas más.
Escuché el testimonio de César y Tanger. ¡Maravilloso! …Tuve la oportunidad de leer muchos testimonios; uno de ellos, el de Murillo, a quien yo llamo con mucho cariño “Tanger”. Sencillamente maravilloso, coherente, de mucho sentimiento y corazón que al momento de retirarme a mi casa, miré al cielo y le di gracias a Dios por haberme dado alumnos y alumnas como los estudiantes de la Promoción 74, con sus virtudes y defectos y con el ánimo de cambiar para ser mejores para sus padres, familiares, sus profesores, amigos y para este “ viejito de sombrero que nos habla de todo” como lo cuenta Harold en uno de sus exámenes, con mucho respeto y cariño como el que yo les tengo a todos ellos y ellas.


Eddy Gamarra

lunes, 30 de septiembre de 2013

GATZ NE SNEDREVA

La primera vez que vi esta expresión, no significó nada para mí. La encontré en un libro que hojeaba en la Feria del Libro. Ya había comprado los cinco tomos de la obra de Joseph Conrad. No tenía dinero y como todavía era  temprano, revisé algunos libros, entre ellos aquel que tenía esta expresión: “Gatz ne snedreva”. Como muchas personas, tal vez no le di importancia. Lo cierto es que hace dos semanas, llegó a mis manos algunos libros para que los revisara. Eran más de cien libros. ¿Cómo escoger tres? Mis amigos que tenían la misma función de revisar, escogieron libros de acuerdo a su interés. Leidy buscaba libros con personajes mitológicos o niños. En el caso de Wilson, los libros de secretos milenarios o esotéricos eran parte de su interés. Vera buscaba libros de amor y Sofía, el mundo fashion en la juventud europea.
Las palabras tienen un significado poético, misterioso y encantador. Me he encontrado con varias de ellas que a través de mi vida estuvieron cerca de mi mundo ficticio y que constituyeron un cordón umbilical entre la realidad y la ficción. Tal vez la primera de ellas fue esta expresión que encontramos en los cuentos de hadas como “Había una vez…” o el Once upon a time que encontré en los pequeños libros de Inglés que leí hace algunos años.
Cuando estaba en los primeros años de Universidad en la ciudad de Trujillo, un amigo brasileño que

 
me prestó los libros de Jorge Amado, me obsequió una bella palabra que él llamaba “Saudade” y que la llevé conmigo, como Bías de Prienne, cuando el enemigo le preguntó “dónde estaban sus riquezas”. Saudade me ha acompañado durante mis años de bohemia y de estudio de instrumentos musicales. Todavía la pronunció como si fuera una fórmula mágica cuando veo que el “tiempo pasa, nos vamos haciendo viejos” (según la canción que escuché a Mercedes Sosa).

Cuando la bohemia se fue de mi vida y los cabellos se tornaron grises, recordé una bella expresión de un sabio hindú y que suelo escribir en las hojas de mis estudiantes: “Sarve sukhena bhavantu” (que todos sean felices). Esta es otra del grupo de palabras que me gusta pronunciar y me da una paz espiritual y la repito al viento para que él se encargue de llevar a los demás el Sarve sukhena bhavantu de mis años de estudio de cosmobiología y ciencias esotéricas.
La magia del cine me presentó a Ettore Scola y este Director o regista nos regaló C´ERAVAMO TANTO AMATI (Nos habíamos amado tanto) que es un canto a la amistad y un reconocimiento al maestro (Vittorio de Sica). Esta maravillosa expresión se las doy a los chicos de la Promoción 74 para que la tengan consigo y encuentren a su vida un sentido bajo la atenta mirada de Dios.
GATZ NE SNEDREVA está en una de las novelas de Jordi Sierra i Fabra. Esta novela nos cuenta de un corresponsal de guerra en algún pueblo de la ex Unión Soviética donde la ambición de uno de los países más poderosos de esa geografía pretende destruirlos a todos, pero la defensa de aquel pueblo está presente en los hombres y mujeres, en los ancianos y los niños. Ellos, en especial, los niños saben que van a morir aplastados por las máquinas de guerra de su invasor, pero no huyen, se enfrentan.
Los niños como Milo son los guías de los corresponsales de guerra porque conocen las ciudades

destruidas como la palma de su mano. En aquel lugar, la vida no vale nada y la mejor manera de vivir es morir por su pueblo. El corresponsal les da a los niños la opción de huir en un helicóptero y salvar su vida y como respuesta recibe esta expresión GATZ NE SNEDREVA, que significa VIVE POR NOSOTROS. Ellos seguirán enfrentándose al poderoso invasor, porque aquel lugar es su pueblo. Ese lugar podría ser Chechenia, Kósovo, Timor Oriental, Bosnia, Siria , Egipto y tantos otros lugares donde no se puede vivir en PAZ.

Esta lectura que suena como En un lugar llamado guerra,  traía a mi memoria la historia de los niños cercanos a nuestro entorno, que luchan por vivir y que la muerte nos arrebata y que la oración nos da fuerza para que las cosas sean diferentes así sea un hijo, un alumno, un nieto, un padre o un mortal que está cerca a nosotros y que al final de su existencia y su agonía, que en griego significa lucha, nos diga algo parecido a los niños de esta novela de Jordi Sierra i Fabra: GATZ NE SNEDREVA (Vive por nosotros).

domingo, 29 de septiembre de 2013

EL UNIFORME

                                                                 
¡Nooo, mi querido profesor!  No  es una justificación sino una versión real de lo que significa tener uniforme. Yo no llevo el uniforme como muchos, es por eso que lo digo. Es más, la primera persona en plural,  lo dice claramente: Nosotros no llevamos uniforme.  A  veces traemos casacas, como Ud. También lo hace. El frío nos anima a variar de prendas. Pretender traer el saco azul y el pantalón plomo, que es de verano o tal vez de primavera, nos llevaría a no saber distinguir una ropa de estación. Entre estas palabras y lo que señala nuestro Reglamento Interno,  el hígado nos llega a la cabeza. No es buena  la persecución, sino la crítica. Así podemos avanzar. Siento mucho que mi artículo le llegó como una agresión. En honor a la verdad, no lo escribí para Ud. Sino para todos nosotros y todas aquellas personas que son conscientes de nuestra realidad. Pretender negar lo que está ante nuestros ojos es llevarnos a la ficción donde la risa y el llanto pueden destacar, mas no,  la ira que no es buena consejera. He escuchado comentarios directos de autoridades de nuestra Institución y son realizados con mesura y buen humor. Si algo no se puede perder es el buen humor. De esta manera podemos avanzar con coherencia y veracidad. Por ejemplo, en este momento que le escribo este artículo llevo una polera ploma que es de Infancia Misionera y que nuestro Padre Director nos ha obsequiado con mucho cariño.
Mis palabras no son proyectiles de francotirador que apuntan a su persona. A decir verdad, lo veo muy poco, pero le recomiendo saber discernir cuando encontramos no conformidades. Estas se solucionan con tino, y con “la testa”, no con el hígado, y la mala leche, porque no funciona. La historia es testigo de estos despropósitos.  El lenguaje peyorativo no es cura de males. Tampoco quiero señalar que empleo un lenguaje de Perogrullo, sí de reflexión y de aliento porque nuestras debilidades las tenemos que fortalecer con cariño y fuerza por el amor a la Institución que nos cobija.
Pretender un jalón de orejas  porque  se sintió alguna esgrima en alguna parte del cuerpo, no es así. La esgrima no mata ni hiere, la crítica, tampoco. Y una buena manera de decir las cosas es con la sonrisa en los labios y los pies bien puestos sobre la tierra. Esta es una verdad evidente que nos lleva a decir a cada momento que:

                                            
                          SER CLARETIANO ES SER CADA DÍA MEJOR
                                                       
Atentamente
                                                    
     Eddy Gamarra Tirado

           “Don Lucas”

domingo, 22 de septiembre de 2013

LA PRIMAVERA HA VENIDO
NADIE SABE CÓMO HA SIDO
                                                                                 Antonio Machado

Todos estamos al tanto de la primavera a pesar de las burlas de Eolo y las exigencias de Zeus a su hermano Hades. En cambio, la pobre Deméter sufre por su hija Proserpina y espera la presencia de su engreída.
Son razones mitológicas que los poetas como Antonio Machado tienen presente como este dístico que les presento como título de este artículo. Nosotros como la hermana del dios que porta el rayo,  ansiamos la primavera y cuando ella llega, celebramos su presencia. Sin embargo, esto va quedando como una historia lejana que amenaza con desaparecer.
Antes duraba una semana en las ciudades y los juegos ,la poesía el arte, la belleza estaban a la orden del día. Poco a poco, los seres humanos le quitaron importancia. El amor pasó a segundo plano y fue rellenado por más trabajo, trabajo y trabajo.
No sé a ciencia cierta si los viejos o jóvenes exigieron que se reduzca a la mínima expresión. Ya no vemos
sonreír a nuestra juventud. ¿Es acaso que Hades se salió con la suya y decidió raptar a Proserpina para que el otoño e invierno se haga tan largo como las guerras de los países en Medio Oriente?
En nuestro entorno lo han convertido en poco más o menos de media hora y todos, ya sean tirios o troyanos, se culpan de que la primavera esté desapareciendo de nuestros lares. Al final, esto que ellos y ellas llaman primavera se ha convertido en una suerte de juguete cómico, farsa o sainete que con tristeza, algunos de nosotros,  ve desaparecer.
Antes, los niños decían como la película: ¡Salvemos a Willy!... ahora nosotros diremos como Ceres ¡Salvemos a Perséfone!...Nadie me va a prohibir brindar por ese maravilloso cuadro italiano que representa a Afrodita saliendo de las aguas. Diré con buena fortuna como solía decir mi amigo Benjamín, al tomar una copa de vino tinto en Primavera:
                                                               ¡Va por uvas!...¡Tercer tercio!


                                                                                                                             Eddy Gamarra

jueves, 19 de septiembre de 2013

De colores…






 De colores se visten los campos en la primavera/
                  De colores/
                  De colores son los claretianos que visten poleras. . .


Es la primavera que está llegando a nosotros, y una de las maneras de aceptar esta estación es con la ropa. Es un poco difícil identificar el uniforme en los estudiantes. En una sección de Cuarto año de Secundaria,  se me ocurrió ver cuántas personas estaban correctamente vestidas. El resultado fue cuatro. El número de las estaciones y las cuatro eran mujeres, mejor todavía. A mayor número de competencias, más uniformes. Nuestro amigo Richard debe estar “cabezón” porque las no conformidades están a la vista de los mejores modistos. ¡Claro!...si de modelos se trata. Entre profesores y estudiantes está la competencia. Para empezar, el modelo de los profesores y técnicos de Educación Física es muy bonito, original y al fin, se pusieron de acuerdo para tener un uniforme y evitar la mala facha de algunos años, donde los profesores venían cada uno, a su manera. ¡Felicitaciones por el modelo!
Nuestros chicos y chicas de ajedrez también tienen sus uniformes, además de los técnicos y  coordinadores para poder sacar cara por el deporte ícono del colegio. Elegante y presentable. Siempre con el color azul y el logo del deporte.
Qué hay de nuestros deportistas de básquetbol y fútbol. No me he fijado. De repente, se esconden  por las mala performance en las competencias. Esperamos que las categorías de los más pequeños cumplan un mejor papel y no busquen ídolos en nuestra selección porque cada día estamos más atrás.
Ahora nuestros bailarines y bailarinas que han viajado a Huancayo también se unen al mundo de colores y estrenan en Lima unas poleras de un verde ecológico. Ahora que hablamos de poleras, las Olimpíadas se han visto adornadas de un sinnúmero de poleras, la mayoría de colores azul o negro con ribetes amarillos, blancos, verdes, azulinos. Como hace frío, los estudiantes las traen
al colegio. Los profesores no nos quedamos atrás y traemos el terno azul y plomo o el plomizo. Si hace mucho frío, pues la casaca de buzo que es abrigadora. Si el frío arrecia, el buzo completo. Si están en Primaria o Inicial, un buzo diferente. Si eres profesor nuevo a nueva: azul, negro, marrón, gris…cualquier color…cualquier color.


                                      
   De colores se viste el colegio en la primavera
   De colores, tan negro o azul que vienen de afuera.

No soy miope, ni tengo presbicia, ni astigmatismo, pero me sigo preguntando Cuál es el uniforme del colegio. ¿Será cierto que el mejor uniforme es no tenerlo?...Así contentamos a los Padres, hijos y el encargado de la no conformidad. Hay que ser honestos. Nos gusta los colores como la primavera.
Me gusta el rojo…me gustas tú
Me gusta el azul…me gustas tú;
Me gusta el plomo…me gustas tú
Me gusta arroz con pollo…me gustas tú

Sí señor…






lunes, 26 de agosto de 2013

¡Salve Colegio Claretiano! . . . Noble adalid de la virtud…

Estos últimos días de agosto son una suerte de alegría, orgullo y beneplácito por los buenos resultados que ennoblecen nuestra alma.
A pesar del clima invernal y su aire helado y desenfadado, el espíritu de nuestros guerreros montan a caballo y desde sus torres ven marchar a los peones y alfiles que se desplazan con un objetivo común: ¡Ganar!...La dama espera y el rey, pese a su lento caminar tiene la responsabilidad de hacer avanzar a la poderosa dama para que proteja su reinado. Todos están listos. La lucha es encarnizada. Caen unos y avanzan otros, el triunfo está cerca y uno de los heraldos grita ¡Victoria!...¡Victoria!
El campo de batalla dividido en sesenta y cuatro casilleros fue tomado por nuestros ajedrecistas y una vez más, se levanta la copa del triunfo. Los capitanes generales Jorge y Garry  anuncian la buena nueva y es un gran momento de sentirnos orgullosos por nuestros estudiantes.
El correo nos entregaba la información del Padre Ronel y la Auditoría externa nos fue bien. La tensión del día viernes estaba a la vista. Todos listos para la auditoría, desde muy temprano. Estamos contentos ahora y a seguir trabajando con líderes, en vez de jefes, como hemos podido leer en EL FARO CLARETIANO. Es el segundo número y se van por el tercero. Con el poco tiempo que tenemos para leer, ¡Lea El Faro Claretiano!
Hay muchas razones para sentirse contentos. Otra de ellos es la publicación de dos artículos escritos por nuestras alumnas Nathaly Rojas y Andrea Mena. Ambas  de Cuarto Año de Secundaria. Sus artículos sobre el viaje a Atalaya están en la Revista Perú-Chile. Nathaly y Andrea escriben sus artículos como dos periodistas de carrera y las exhorto a seguir escribiendo, porque lo hacen muy bien.
Para cerrar este artículo, me permito citar la inauguración de LAS OLIMPÍADAS CLARETIANAS. Llegué temprano al colegio. En la cancha estaba Luis A. Sánchez Retis y su equipo de profesores y técnicos de Educación Física. Acompañaba a ellos el Dr. Jorge Larios. Un saludo muy especial para “Chalaca” Gonzales, no solo porque fue mi alumno sino porque es toda una institución en el fútbol claretiano y peruano.
Como tenía que desayunar me dirigí al quiosco y me encontré con Úrsula, Jayo, César Náquira, dos profesoras de Inglés de Primaria y otras más. De un momento a otro, los Padres de Familia empezaron a llegar y sus hijos, también. Ellos venían con sus buzos multicolores, globos, flores, bombardas, serpentinas. Todos estaban contentos y empezaron a agruparse. Algunos tutores no pudieron alcanzar las glosas porque les avisaron el viernes. El cartel de madera me lo entregaron el viernes, menos mal que el alumno encargado cumplió.
El sol estuvo radiante que hasta me dio erisipela. El desfile se desarrolló sin mayores problemas. El
espectáculo que ofrecieron los estudiantes desde los más pequeñitos hasta los más grandes fue divertido. Esta vez tocó un baile afroamericano y destacaron entre todos ellos Lubitza Lombira, Fabiola Cáceres, Anaís y César Zúñiga,
¡Qué pena que no estaban todos los alumnos y alumnas de Cuarto año de Secundaria!...Tenían retiro…otros, Inglés. Ojalá que en años venideros no se entrecrucen estas actividades y todos podamos disfrutar del espectáculo.
Felicitamos a todos los tutores y tutoras que estuvieron presente en la Inauguración. Entre ellos y ellas al Profesor Pinto que apoyó a Jorge Taico que no pudo venir porque tenía retiro. También felicitamos al profesor Vicente, a la profesora Katherine Saldaña, al profesor Córdova que estaba en la comisión de animación con Rocío Villafuerte. ¡Felicitaciones Rocío!
Es difícil citar a todos pero con un buen grupo en representación de todos, me parece bien. Otro grupo entusiasta fueron los profesores  Élber Mejía, Francisco Angulo, Lucho Rojas, Ángel Urdániga, Héctor Ausejo,  Jurissan Almirón, Ana María Beltrán, Olga Caro, Leidy García y muchos más.
Después del desfile, los Padres de Familia agasajaron a sus hijos con sánguches, pollo, torta  y gaseosas.
La Inauguración de las Olimpíadas en nuestro colegio fue un encuentro de los diferentes estamentos como son las autoridades, Profesores, Padres de Familia, alumnos y alumnas, familiares, madrinas y artistas. Los esperamos el día sábado para el desarrollo de la competencia.
                                                                                           Eddy Gamarra